Domingo 23 del Tiempo Ordinario
Liturgia Viva del XXIII Domingo del Tiempo Ordinario Saludo (Ver el Evangelio) Bendito sea el Señor Jesucristo, quien “todo lo hizo bien”. A los sordos les hizo oír y a los mudos hablar. Que él abra nuestros oídos a tu Palabra y que esté siempre con ustedes. Introducción por el Celebrante (Dos Opciones) 1. ¡Señor, Abre Nuestros Oídos y Nuestros Labios! Vivimos en una era de explosión en comunicaciones: fax, E-mail, Internet o web, y así sucesivamente. Y al mismo tiempo vivimos en una edad de aislamiento y de soledad de tanta gente. Lo que la gente tiene de sobra es información, y lo que va perdiendo progresivamente son relaciones personales. En esta eucaristía le pedimos al Señor que abra nuestros oídos, para que de nuevo sepamos escucharnos unos a otros y también a Dios, que constantemente nos están hablando. Y que también aprendamos a hablarnos unos a otros, de persona a persona, cordialmente, de corazón a corazón. 2. ¡Effetá! ¡Ábrete! La...